1 de enero de 2017

Propósitos en pareja y en familia para el año nuevo

Cada nuevo año, muchas personas hacen diversos propósitos para mejorar su calidad de vida en el ámbito personal, profesional, emocional y físico. Se envuelven en planes de nuevas dietas, rutinas de ejercicio, estrategias de trabajo y hábitos diversos para lograr sus propósitos.
Pero todos sabemos que la mayoría de las personas no perseveran en sus propósitos y sucumben, tarde o temprano, a sus hábitos dañinos, inefectivos o contraproducentes.
Mas un propósito que debemos hacer como matrimonios y familias al comienzo de cada nuevo año es reflexionar sobre las dificultades o estancamientos que hemos enfrentado el previo año, y tanto juntos como individualmente, desarrollar propósitos y estrategias de cómo vamos a alimentar, fomentar y mejorar nuestro matrimonio, nuestra vida en pareja, y nuestra convivencia familiar.
En esta reflexión, debemos meditar sobre cómo la Sagrada Familia de Nazaret, en su día a día, enfrentó retos y pruebas, tales como la pobreza económica, el exilio, la inmigración, la persecución, la pérdida, la falta de comunicación, el dolor y tantas otras situaciones.
Meditando en ellos nos damos cuenta que ellos las superaron todas manteniéndose unidos siempre, buscando el bien del otro, siendo comprensivos y caritativos los unos con los otros, dándose consejos y escuchándose con atención y, por sobre todas las cosas, manteniéndose inspirados e iluminados por la Palabra de Dios, y fieles y confiados en Su provisión y protección en Él en todo momento.
Por ello, les invitamos a que, meditando en la Sagrada Familia de Nazaret, hagan propósitos o promesas de año nuevo a fin de tener matrimonios y familias donde reine el amor incondicional y esa paz que sobrepasa todo entendimiento, por medio de las mutuas e individuales promesas de crecimiento personal, emocional y espiritual que hagamos.
Y luego de hacer nuestros compromisos y promesas, pidámosle a Dios, en el nombre de Jesús, por la intercesión de María Santísima y el poder del Espíritu Santo, que nos animen y motiven a cumplirlos cabalmente para la bendición de nuestros matrimonios y familias.

Artículo originalmente publicado por: Por tu matrimonio